En este primer post me gustaría comparar algo de la escritura para cine con el marketing online. Y es que, aunque parezcan dos escrituras muy distintas, la narrativa y la publicitaria, no lo son tanto. Un guión cinematográfico se divide en actos que, a su vez, se dividen en secuencias que, a su vez, se dividen en escenas. Dentro de éstas últimas, se encuentra el elemento más pequeño de la estructura: el golpe de efecto. ¿Qué es el el golpe de efecto? Pues el golpe de efecto es un cambio de comportamiento en el/los protagonistas de la historia con una acción/reacción que da forma al giro que se produce en la escena, es decir, cada escena ha de estar marcada por un cambio de valor de los protagonistas.

Por ejemplo: supongamos que en nuestro anuncio tenemos una escena en la que un niño pequeño llega a un parque de atracciones y se encuentra, frente a frente, con su temor más grande, una noria y su miedo a las alturas. Sus amigos suben a la noria pero él no es capaz, por mucho que le insisten sus amigos y la chica que le gusta. A continuación se marcha del parque, fin. ¿Qué os parece? Espero que no os haya gustado nada. Así como está descrita, la historia no dice nada, nuestro niño llega con miedo a las alturas y se marcha con miedo a las alturas, por lo que no hay ningún cambio de valor, algo vital para que una escena tenga fuerza y necesario para que esa escena pueda estar presente. Toda escena que no implique un cambio de valor (vida/muerte, fuerza/debilidad, etc.) debe descartarse automáticamente. Sin embargo, si nos situamos en la misma escena, pero esta vez nuestro niño tiene una sed tremenda, todos los puestos de comida y bebida están cerrados y el dueño de la noria ofrece a todos un refresco que le encanta por subir, la cosa cambia. Nuestro protagonista, ciego por la sed accede a subir, se bebe el refresco y da una vuelta en la noria sin quererlo, pero al bajar se da cuenta de que no es para tanto y además, la chica que le gusta se da cuenta de que no es un gallina y empiezan una bonita relación. Si lo planteamos así la cosa cambia, ¿verdad? Ahora nuestro protagonista ha pasado de tener miedo a no tenerlo y además ha conseguido a la chica. Todo por las ganas que tenía de tomarse ese refresco.

En conclusión, toda escena, sea en un anuncio publicitario o en un guión cinematográfico, ha de tener un cambio de valor sí o sí. De lo contrario, deshaceos de ella. Os voy a dejar con un anuncio que me encanta para que podáis ver visualmente un ejemplo de lo que os he comentado. ¿Sabríais decirme si hay cambio o no de valor y cuál es?

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